sábado, 10 de marzo de 2012


“Universidad Nacional: ¿Alí babá y los 40 ladrones?



La universidad peruana –nacional y privada-, desde hace dos últimas décadas es preocupación de las regiones y el país e instituciones educativas-investigadoras de la realidad nacional. Primero como seria preocupación de la conducción y dirección de las universidades, porque fueron literalmente asaltadas por “operadores políticos” en maestros universitarios, estudiantes universitarios ante la inercia y ausencia de verdaderos representantes de éstos estamentos. Esos “operadores políticos” construyen-crean listas, arreglan propaganda, e inducen a votar por tal o cual lista de estamentos para elegir a la “alta dirección”, decanos, y demás cargos académicos-administrativos de la universidad. La universidad es simbología-realismo de universalidad del pensamiento social, ideología, religión, creencias, libertad de creencia, de pensamiento, de amplitud para entender, estudiar, construir conocimiento, saber, investigación; transparencia, libertad en su mayor acepción. La segunda preocupación y estado de la cuestión universitaria, es cómo y qué forma se apoltronan “autoridades universitarias” en los cargos que supone idoneidad, experiencia, calidad académica-personal, ética y moral. La certeza de ello, es que ocurre lo contrario, y son contracultura los que asumen direcciones universitarias. Frente a la ausencia a participar de la institución universitaria, por temor, miedo, agotamiento institucional, o por pertenecer laboral y paralelamente a universidades privadas de las regiones; ello ha dado espacio y disculpa a los “operadores políticos” a tomar “por asalto” a la universidad nacional; tercero, éste tipo de política se circunscribe a conducir el destino universitario –lejos del alcance que sustenta la vigente ley universitaria-. Cuarto, frente a ello la Pontificia Universidad Católica del Perú organiza en el 2011, un Panel-Forum para analizar y proponer salidas a la universidad nacional dentro de la pregunta: ¿Qué hacer por la universidad nacional peruana?.
La interrogante implica y supone la metodología como se dirige la universidad nacional, y cómo es abordada por éstos “operadores políticos”, que sólo la han conducido hacia la malversación de fondos, abuso de autoridad-poder, corruptela, inmoralidad, enriquecimiento ilícito, dolo, peculado, -expresado por enriquecimiento ilícito-. En una palabra, ¿hacia a dónde va la universidad nacional?. Quizá viejo dicho popular exprese éste “asalto a la universidad”: “Nadie da, lo que no tiene”. Pero a éste tipo de autoridad mafiosa-universitaria-corrupta-, poco o nada le interesa aquello.
En octubre del 2011, la Universidad Antonio Ruiz de Montoya –universidad jesuita del Perú-, organiza el Simposio ¿A dónde va la universidad peruana?.
Busca explicaciones de por qué fracasa la universidad nacional?, cuáles sus consecuencias hoy, por qué la ANR ha multiplicado universidades nacionales y privadas, y autorizado creación de carreras profesionales obsoletas, o que se enseñan a pocos kilómetros de una universidad a otra?. Interesa saber cuáles serían los modelos de la gestión universitaria de hoy, su límites y posibilidades?.Será posible una universidad de calidad, humanista, democrática, sin corrupción, abuso de autoridad y poder, que sí sirva al desarrollo nacional y a la persona humana?. La universidad del siglo XXI requiere de acreditación –además de calidad académica y persona transparente, gestión de la calidad, democracia, universidad intercultural, internacional, universalidad.
Hoy denotamos con la universidad nacional de Lambayeque, que todos sospechaban: “gran desorden bajo los cielos”. Nuestra reflexión no equivoca, que ésta forma de gobierno universitario sirva al país: dolo, peculado, malversación de fondos, lavado de dineros, estafa, colusión, enriquecimiento ilícito, signos exteriores de riqueza, viajes al extranjeros, abuso de autoridad y de poder. Esta afirmación es de la Fiscalía de la Nación, que viene investigando en todas sus instancias y llega al levantamiento del secreto bancario, tributario y bursátil, delitos graves, lavado de activos, abuso de autoridad del rector; nepotismo del ex director de la Escuela de Post Grado, médico Julio Tello Lazo –egresado en Argentina-, pero sin ejercer su profesión, quién se atrevió a ser “rector”, y negando a 50 docentes de la UNPRG obtener su magister por exigir “cultura de la odioticidad”: syllabus. Éste personaje ésta entre los diez cuestionados, por delitos mencionados, y esencialmente por abuso de autoridad a 50 docentes que estudiaron su magister en diversas universidades del país, y aquí solicitaban asignación del jurado calificador. La Fiscalía de la Nación investiga exhaustivamente a corruptas autoridades de la UNPRG, ex decanos –ilegales-, funcionarios y estudiantes, ex directores del Instituto Superior Tecnológico, según la fiscalía de la nación, tuvieron ingresos por 15 millones de soles.
Éste tipo de universidad nacional hace daño a la inteligencia que aún confía en la universidad estatal, que debe competir sanamente con la universidad privada. La fiscalía de la nación cumpla su tarea y esencialmente para demostrar que esa forma –delictiva- de autonomía universitaria no se desea. La autonomía universitaria es dentro de la ley, -no fuera y delictivamente como éstos personajes de la UNPRG-. El historiador lambayecano Augusto Castillo Muro-Sime tenía razón con su viejo adagio: “Cuando la mierda / sube al escaño / apesta más / y hace más daño”.

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